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El
Camino Francés resucita el pasado medieval de Castilla
y León y sus relaciones con Europa, bajo el signo de
la devoción al apóstol Santiago, que movió
a la peregrinación a Compostela. Por él circularon
en los dos sentidos elementos culturales y artísticos
que ampararon la construcción de monasterios, catedrales,
iglesias parroquiales y de una infraestructura de servicio a
los peregrinos como calzadas, puentes, albergues y hospitales.
El Camino de Madrid, tras pasar la Sierra de Guadarrama, visita
Segovia, Coca y la provincia de Valladolid, para ir a confluir
en el Camino Francés. Por último, se puede elegir
el Camino de Fonseca, desde Benavente, que nos adentra en el
agreste paisaje de Carballeda y Sanabria. 
El Camino penetra en la provincia de Burgos por la bella
Redecilla del Camino. En Viloria de Rioja nació Santo
Domingo de la Calzada el año 1019. Una vez pasada la
pintoresca Villamayor del Río se llega a Belorado,
con caserío popular, plaza mayor y restos de un castillo.
Sus cuevas fueron eremitorio medieval. Destacan la ermita
de Nuestra Señora de Belén, la iglesia de San
Pedro y la de Santa María, del siglo XVI. En
Tosantos, además de la iglesia de San Esteban, está
la ermita rupestre de Nuestra Señora de la Peña.
Los Montes de Oca deparan vistas pintorescas. En Villafranca
de Montes de Oca hay que ver el Hospital de San Antonio Abad,
la iglesia de Santiago, la ermita de la Virgen de la Oca o
el pozo de San Indalecio. El Monasterio de San Juan de Ortega
tiene iglesia de cabecera románica, con el sepulcro
del santo. La Capilla de San Nicolás se construye en
1474. La Hospedería ha sido renovada en tiempos recientes.
Una visita opcional nos lleva a Atapuerca, el yacimiento prehistórico
más interesante de la región, con un museo a
través del cual se aprecian la vida y actividades humanas
de nuestro pasado.
Así se llega a Burgos. Fundada en 884 por Diego Porcelos,
a la sombra de un castillo en ruinas, conserva algunas puertas
como el renaciente Arco de Santa María. Domina a la
urbe su Catedral gótica del siglo XIII, con bellísimas
obras de escultura, su decorado cimborrio, además de
capillas deslumbrantes como la de los Condestables. Existe
un interesante museo diocesano. Otras iglesias góticas
son la de San Nicolás, San Esteban, San Lesmes o San
Gil. También hay bellos monasterios, en especial, fuera
de la ciudad, el de las Huelgas, del siglo XII, y la Cartuja
de Miraflores, del siglo XV, con apreciables obras de escultura.
De sus edificios civiles se pueden citar la Casa del Cordón,
el Consulado o el Hospital del Rey, hoy universidad burgalesa.
En el Palacio de Miranda, hay un importante museo provincial.
Tardajos, Rabé de las Calzadas y Hornillos del Camino
muestran su caserío y sus iglesias medievales. Un desvío
a Sasamón muestra su iglesia de Santa María
la Real del siglo XIII avanzado y una cruz gótica en
el Humilladero. De nuevo en el camino, Castrojeriz nos ofrece
su Hospital de San Antón, el castillo y su urbanismo
de ciudad-camino. Destacan la Colegiata de Nuestra Señora
del Manzano, de hacia 1200, las iglesias de Santo Domingo,
de los siglos XV y XVIII, y la de San Juan, con partes del
siglo XIII, o el convento de Santa Clara, del siglo XIV. Tras
Itero del Castillo, la ruta jacobea entra en la provincia
de Palencia, atravesando la Tierra de Campos. Itero de la
Vega nos recibe con su ermita de la Piedad del siglo XIII.
Boadilla
del Camino posee un bello rollo de hacia 1500. Su iglesia
de Santa María es del siglo XVI. En el entorno, el
viajero puede desviarse para visitar Santoyo, Melgar de Yuso
o Astudillo, conjunto medieval con restos de su castillo,
el mudéjar monasterio de Santa Clara, sus tres monumentales
iglesias parroquiales y la ermita románica de Torre
Marte.
En
Frómista, la ruta se cruza con la del Canal de Castilla,
por lo que se remite a esta ruta para obtener los datos de
esta población. Villalcázar de Sirga ofrece
la iglesia templaria de Santa María la Blanca, del
siglo XIII en lo esencial, con monumental portada y buenas
obras de arte en su interior. Carrión de los Condes
aún tiene restos de sus murallas medievales. La iglesia
de Santa María es románica, del siglo XII; la
portada de la iglesia de Santiago tiene un magnífico
friso de finales del siglo XII. La de San Andrés y
la de Belén son del XVI. Tras atravesar la bella ribera
del Carrión, se halla el monasterio de San
Zoilo, antiguo cenobio benedictino, hoy hotel, con un magnífico
claustro plateresco. Tras pasar Calzada de los Molinos, las
ruinas de la Abadía de Benevívere y Calzadilla
de la Cueza se llega a Sahagún. Nació en torno
al monasterio cluniacense de San Facundo, hoy ruina del siglo
XII, con los templos mudéjares de San Tirso, San Lorenzo
y la Peregrina. Mansilla de las Mulas nos recibe con sus murallas
del siglo XII.
León, fundada en el 68 por la Legio Séptima
Gémina, fue capital del reino leonés. El casco
antiguo conserva parte del recinto amurallado, en cuyo interior
se pueden visitar la Colegiata de San Isidoro, del siglo XII,
en donde destaca su Panteón Real,
con magníficas pinturas murales. La Catedral gótica
del XIII es un hermoso templo iluminado a través de
espléndidas vidrieras, que conserva obras de Nicolás
Francés, Juan de Juni, Esteban Jordán y otros.
El Monasterio y Hospital de San Marcos, de la Orden de Santiago,
presenta una bella fachada e iglesia del siglo XVI, decorada
por Juan de Juni y otros. Hoy es hotel, al tiempo que museo,
en el que se puede admirar su sillería de coro y el
Cristo románico de Carrizo. Otros edificios religiosos
son la iglesia del Mercado, San Martín, San Marcelo
(con obras de Gregorio Fernández), Santa Marina (con
una Virgen de Juni) o San Juan y San Pedro de Renueva, que
tiene restos del monasterio de San Pedro de Eslonza. Entre
los conventos, Santa María de Carvajal, la Concepción
y San Francisco, con el antiguo retablo mayor de la Catedral,
de los Tomé. Entre los edificios civiles, destacan
el Palacio de los Guzmanes, el Ayuntamiento, la Casa de las
Carnicerías y otros. A Gaudí se debe la pintoresca
Casa de los Botines.
Hospital de Órbigo conserva el puente medieval que
alude a la hazaña de Suero de Quiñones en 1434.
Así se entra en la Maragatería y su capital,
Astorga, ya tratada en la Vía de la Plata. La siguiente
comarca es El
Bierzo, de afamados vinos y productos de huerta, gracias a
su benigno clima de valles entre suaves montañas. Su
cocina va unida a embutidos, carnes, truchas y el botillo.
Un desvío hacia el Parque de las Médulas permite
contemplar el paisaje de montículos rojizos unidos
a las explotaciones auríferas romanas. Sus
pueblos son remansos pintorescos que nos llevan a Ponferrada.
Nos recibe con su castillo del Temple, de grandes dimensiones.
La Encina guarda en su retablo del siglo XVII a la patrona
de la ciudad. Otros
edificios son el Ayuntamiento y la Torre del Reloj. Muy cerca,
Santo Tomás de las Ollas nos brinda su iglesia mozárabe
del siglo X. En Cacabelos se ven restos antiguos en su museo
arqueológico y las iglesias de la Asunción y
de las Angustias. Villafranca del Bierzo está al pie
del puerto de Valcarce. Destacan la románica iglesia
de Santiago, el gótico San Francisco y la Colegiata
del siglo XVI.
También el Palacio de los Marqueses y las casas de
la Calle del Agua. La ruta camina por paisajes ensoñadores
hacia el puerto de Piedrafita que despide el camino de la
región y lo proyecta ya hacia Galicia.

 
El Camino de Madrid
Desde la capital de la nación se puede acceder al Camino
por una ruta, que, tras pasar el Guadarrama, llega a Segovia,
cuyo acueducto nos indica su pasado romano. Conserva parte de
sus murallas medievales y su bello Alcázar. Su casco
antiguo tiene numerosos palacios, como el de Marqués
de Lozoya, la Casa de los Picos o la de los Marqueses del Arco.
También son interesantes el Palacio Episcopal y el Ayuntamiento.
Posee numerosas iglesias románicas de altivas torres
y pórticos columnados como San Juan de los Caballeros
(Museo Zuloaga), San Martín, San Millán, San Esteban,
la templaria de la Vera Cruz, San Justo y otras. A otros estilos
corresponden las de San Miguel y el Santuario de la Fuencisla.
El edificio dominante es su hermosa Catedral del siglo XVI,
con obras de Ambrosio Benson, Juni, Pereira, Gregorio Fernández,
Churriguera y un museo. También se debe visitar el Museo
Provincial. Entre sus monasterios están San Antonio el
Real, el jerónimo de El Parral, el de Santa Cruz, hoy
centro universitario, el de Carmelitas y el Seminario.
El
Camino sale hacia Tierra de Pinares pasando por Zamarramala,
famoso por su fiesta de las Águedas, Santa María
de Nieva, con su iglesia gótica, y llega a Coca, que
nos recibe con su castillo labrado en ladrillo y su iglesia,
con sepulcros renacentistas. Entrando en la provincia de Valladolid,
se pasa el mudéjar Alcazarén y a través
de Simancas nos adentramos en los pintorescos Torozos, en donde
se debe visitar la iglesia de Wamba, mozárabe y románica.
Cerca de Castromonte, se encuentra la Santa Espina, de estilo
cisterciense.
La
Tierra de Campos se abre a través de Medina de Rioseco,
villa de los Almirantes, con su caserío en torno a
la Rúa. Destacan sus tres grandes templos de Santa
María (con la Capilla de los Benavente), Santiago y
Santa Cruz, hoy museo. Entre los conventos, el de Santa Clara
y el de San Francisco, con obras de Juni. Villalón
de Campos tiene una bella plaza con un hermoso rollo. Destacan
sus iglesias mudéjares de San Miguel y de San Juan.
A través de Grajal de Campos, con su castillo y palacio,
se enlaza con el Camino Francés en Sahagún.
El Camino de Fonseca
El Camino de Fonseca nos lleva a Santiago de Compostela
por una ruta alternativa, que recorre la Vía de la
Plata de Salamanca a Benavente. Desde allí se recorren
los rumorosos paisajes de Sanabria y la Carballeda, en torno
al río Tera y el lago glaciar de Sanabria, hoy Parque
Natural. Hay una interesante arquitectura popular y una sabrosa
gastronomía. Mombuey tiene un original campanario románico.
Puebla de Sanabria aporta calles de sabor popular, con un
bello Ayuntamiento. Su castillo del siglo XV domina la población.
Tiene una iglesia románica, reformada en el XVI, unida
a la ermita barroca de San Pedro. Se puede uno desviar a contemplar
el Lago de Sanabria y luego subir por la escarpada carretera
que atraviesa lagunas glaciares hasta el monasterio de San
Martín de Castañeda, con su iglesia románica
y su palacio abacial, hoy centro de seguimiento de la naturaleza.
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