 |
Recorrer esta ruta es convivir con el nacimiento y desarrollo
de una lengua universal que hoy es hablada por más
de 300.000.000 de personas en el mundo. Durante su transcurso
se pueden contemplar monasterios como los dos riojanos de
San Millán de la Cogolla, en donde ya en el siglo X
se anotan las primeras palabras en romance en el códice
46, seguidas en el siglo XI por las Glosas Emilianenses. Allí
fue donde Gonzalo de Berceo escribió su jugosa poesía.
En el benedictino de Santo Domingo de Silos aparecen, también
en el siglo XI, las Glosas Silenses dentro de su magna biblioteca,
unida a su bello monasterio. La iglesia es neoclásica,
pero destaca el magnífico claustro románico,
con relieves y capiteles decorados, en donde hay un museo
medieval. En su entorno, se pueden visitar La Yecla y Covarrubias,
Caleruega, Salas de los Infantes o San Pedro de Arlanza.
Valladolid ha sido cuna o alojamiento de literatos de renombre.
Santa Teresa de Jesús, Cervantes, Quevedo, Góngora
o Zorrilla, entre los antiguos. Rosa
Chacel y Miguel Delibes entre los contemporáneos. La
Ruta del Hereje nos señala los distintos lugares citados
en la última novela de éste. Destacan la iglesia
de la Antigua, románica y gótica, el convento
de San Pablo y el Colegio de San Gregorio, del siglo XV. En
éste se halla el Museo Nacional de Escultura, con obras
de Vigarny, Berruguete, Siloe, Juni, Gregorio Fernández
y Alonso Cano, entre otros. La inconclusa Catedral fue diseñada
por Juan de Herrera y conserva un retablo de Juni, así
como el interesante Museo Diocesano. Entre las iglesias parroquiales,
se deben ver la de Santiago, con retablo de Berruguete, la
del Salvador, la de San Martín, la de la Magdalena
y la de San Andrés. Conventos importantes son: San
Benito, Agustinos Filipinos, con el Museo Oriental, Santa
Isabel y Santa Ana, ambos con museos, en donde destacan las
pinturas de Goya de éste último. Como edificios
civiles: el Palacio de Santa Cruz, de fines del XV, la fachada
barroca de la Universidad, el Palacio Real, el de Fabio Nelli,
hoy Museo de Valladolid, la Diputación y el Palacio
de los Vivero. La Casa de Colón también tiene
museo. Otros museos monográficos se encuentran en la
Casa de Cervantes y en la Casa de Zorrilla.

Salamanca tiene una universidad especializada en el estudio
lingüístico, pues no en vano allí se edita
en 1492 la primera Gramática de la Lengua Castellana,
del humanista Antonio de Nebrija. En esta ciudad trabajan,
entre otros, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz,
Luis de Góngora, Miguel de Unamuno o Gonzalo Torrente
Ballester. La Helmántica romana ofrece el románico
en Santo Tomás Cantuariense, San Marcos o la portada
de San Martín. A este estilo con influencias cistercienses
pertenece la Catedral Vieja, de la segunda mitad del siglo
XII, con la bella Torre del Gallo. Su retablo mayor es del
siglo XV. Dentro está el Museo Catedralicio que ofrece
las capillas de Talavera, Santa Bárbara o de Anaya,
entre otras. La Catedral Nueva, gran edificio de tres naves,
es del siglo XVI con añadidos barrocos. Destacan la
rica Capilla Dorada y obras de Juan de Juni, Esteban de Rueda,
L. Salvador Carmona y el coro de los Churriguera.
Entre los numerosos conventos destaca el de las Úrsulas,
de fines del siglo XV, con obras de Diego de Siloé
y Juan de Borgoña en su interior. Del siglo XVI del
ornamental estilo plateresco salmantino son los de San Esteban,
con bella portada, y el fastuoso retablo de José de
Churriguera; el de las Dueñas, con un decorado patio;
el de Santa Isabel, fundado en 1433; el de Sancti Spiritus,
con bella portada, coro y un retablo del siglo XVII. El impresionante
convento barroco de las Agustinas Recoletas, tiene obras de
José de Ribera, Giuliano Finelli y otras obras italianas.
La ciudad universitaria se ofrece al viajero con la Universidad,
de fachada-retablo finamente decorada, claustro, escalera
y otras dependencias. Delante de la fachada se abren El Estudio
y las Escuelas Menores, con un interesante museo. La Universidad
Pontificia o Clerecía tiene una monumental iglesia
y claustro barrocos, obra de Juan Gómez de Mora y Andrés
García de Quiñones. El Colegio de Irlandeses
es del siglo XVI, con trazas de Diego de Siloé y retablo
de Alonso Berruguete. El Colegio de Anaya es neoclásico;
el de Calatrava es de Joaquín de Churriguera. La arquitectura
civil alcanza su máxima expresión en la Plaza
Mayor, de Alberto de Churriguera y Andrés García
de Quiñones. Entre sus palacios, la medieval Torre
del Clavero y variadas casas renacentistas, como la Casa de
las Conchas, de fines del siglo XV; el Palacio de la Salina,
hoy Diputación; o el grandioso Palacio de Monterrey.
La Casa de Lis es obra modernista, hoy convertida en un atractivo
museo. El comercio y la oferta gastronómica, con sabrosas
carnes, embutidos y dulces exquisitos completan el atractivo
de esta ciudad Patrimono de la Humanidad.
La cercada Ávila, sobria fortaleza de granito, se
relaciona con dos grandes escritores místicos, Santa
Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, admirables por
la riqueza verbal de su castellano. La ciudad se cerca con
una muralla incomparable de lo siglos XI al XIV, con varias
puertas monumentales. La Catedral se construye de los siglos
XII al XIV, con obras de Pedro Berruguete, Juan de Borgoña,
Vasco de la Zarza y otros. En su museo hay un cuadro de taller
del Greco. Se pueden visitar las iglesias de San Juan, San
Esteban, San Vicente y San Pedro, de estilo románico.
Entre los conventos, tres están ligados a Santa Teresa:
el de San José, el de Santa Teresa y el de la Encarnación,
obras de los siglos XVI y XVII, con numerosos recuerdos de
la Santa. Del siglo XV es el suntuoso de Santo Tomás.
Hay un hermoso caserío con dos plazas mayores (el Grande
y el Chico) y palacios como los de Velada, Bracamonte, Casa
de Polentinos, Núñez Vela y Oñate. En
la Casa de los Deanes se encuentra un interesante museo. En
gastronomía, la ternera y las yemas de Santa Teresa.
De aquí la ruta pasa a confluir en Alcalá de
Henares, en donde el Cardenal Cisneros fundó su humanista
universidad y en donde vino al mundo Miguel de Cervantes.
El 23 de abril de todos los años, en el paraninfo de
su Universidad, se entregan los Premios Cervantes, el máximo
galardón de las Letras Hispanas.
|
 |