Corre el siglo XI y Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid
Campeador, parte hacia el destierro decretado por el rey Alfonso
VI. A partir de este momento, los hechos históricos
se funden con la leyenda, tan bien codificada en el Cantar
del Mío Cid, poema de gesta que expresa los ideales
de la sociedad castellana del momento. El recorrido que hizo
el héroe, y el de sus hijas, vilipendiadas por los
Infantes de Carrión en el Robledal de Corpes, nos permite
visitar las profundas tierras de la provincia de Burgos y
de Soria, con sus valles poblados de sabinas y encinas, sus
ríos de frescas riberas, y, atravesando la Sierra de
la Mata, llegar a Medinaceli, atalaya estratégica desde
la que se divisan tierras alcarreñas y aragonesas.

 
Vivar, la patria del Cid, nos ofrece su monasterio de Santa
Clara y su iglesia parroquial, del siglo XV. En San Pedro
de Cardeña, se conserva su sepulcro. Por terrenos sabinares
se llega a Lara de los Infantes, con su iglesia del siglo
XVI, que guarda las cabezas de los Siete Infantes. Cerca está
la ermita visigoda de Quintanilla de las Viñas. Santo
Domingo de Silos se trata en la Ruta de la Lengua Castellana.
En torno al mismo se puede contemplar el desfiladero de La
Yecla, Covarrubias, con su bella colegiata gótica y
su caserío popular, Santa María del Campo, Mahamud
y Caleruega, ligada al recuerdo de Santo Domingo de Guzmán.
 Ya
en la provincia de Soria, San Esteban de Gormaz tiene restos
de su castillo, ligado al Cid, y sus dos iglesias románicas
de San Miguel y Nuestra Señora del Rivero. Cerca está
Gormaz, con las ruinas de su castillo califal. El Burgo de
Osma posee las ruinas romanas de Uxama. La primitiva Osma
aún muestra las ruinas de su castillo serpenteante
y elevado, y presenta restos de murallas y casas pintorescas
en torno a la Catedral. La Catedral fue levantada en el siglo
XII, pero sólo quedan la Sala Capitular y algunos otros
restos románicos. El sepulcro del santo es del siglo
XIII. El actual templo es gótico. En la segunda mitad
del siglo XVIII, el neoclasicismo incorpora una girola, la
sacristía y la capilla del Venerable Palafox. Tiene
un retablo mayor de Juan de Juni y Juan Picardo, y un bello
trascoro. En torno al claustro se ha montado un museo con
obras distintas de la diócesis. El Hospital de San
Agustín, de hacia 1700, y la Universidad de Santa Catalina,
del siglo XVI, son dignas de visita.

 

Desde El Burgo se pueden visitar el parque natural del Cañón
de Río Lobos, con un bellísimo paraje apto para
las marchas campestres y su ermita románica de San
Bartolomé. Tras pasar Berlanga de Duero, ya citada
en la Ruta del Duero, Medinaceli, en elevado promontorio,
nos ofrece su arco de triunfo romano, su Palacio Ducal del
siglo XVI, sus casas típicas y la Colegiata de Santa
María del siglo XVI. Una visita opcional nos lleva
al monasterio cisterciense de Santa María de Huerta,
con iglesia y dependencias de los siglos XII al XVI.
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